En un mundo en constante evolución, el conocimiento se ha consolidado como el activo más valioso para cualquier organización. Los retos actuales exigen herramientas innovadoras para gestionar tanto los recursos físicos como los intangibles, así como para preparar al capital humano en la aplicación de nuevos saberes. Este proceso es fundamental para el desarrollo de organizaciones inteligentes que aprenden de forma continua (Núñez & Estrada, 2023).
La gestión del conocimiento (GC) es un proceso sistemático, organizado y continuo cuyo fin es aumentar el aprendizaje y el desarrollo social; se apoya en cuestionar lo conocido, integrar nuevos conceptos y utilizar ese conocimiento en la práctica (Hernández-Luque, Estrada-Sentí, & Keeling-Álvarez, 2018). Al mismo tiempo, la economía del conocimiento sitúa a la GC como palanca de innovación y competitividad, por lo que urge crear mecanismos para generar, transformar y entregar conocimiento donde más impacto produce (Calvo Giraldo, 2018; Correa Díaz, Benjumea-Arias, & Valencia-Arias, 2019).
Las organizaciones intensivas en conocimiento que integran la GC en su innovación estratégica capturan información del entorno, la asimilan y crean conocimiento nuevo para optimizar procesos y sostener ventajas competitivas (Alicia & Ramírez, 2021). Esto requiere cultura, procesos y tecnología que faciliten el ciclo completo del conocimiento: desde lo tácito y experiencial hasta lo explícito y compartible (López, Sentí, Argilagos, Antonieta, & Michelena, 2021; Osorio Núñez, 2003).
Hernández et al. (2018) identifican tres factores clave en los que se enfoca la GC:
-
El desarrollo y el aprendizaje humano continuo.
-
La gestión y el almacenamiento de la información y el conocimiento.
-
La relación con la tecnología.
Hoy, el conocimiento es reconocido como el principal motor para la creación de valor y una ventaja competitiva sostenible (Acevedo et al., 2020; Toala et al., 2017, como se citó en Núñez & Estrada, 2023).
El conocimiento como ventaja competitiva
En la economía actual, el valor de una organización está directamente ligado a sus activos intangibles, donde el conocimiento juega un papel fundamental (López et al., 2021). Gestionarlo eficazmente implica hacer visible el capital intelectual que genera valor, lo que a su vez permite generar ventajas competitivas duraderas (Osorio, 2003, como se citó en Núñez & Estrada, 2023).
Una estrategia de GC efectiva puede impulsar acciones innovadoras para optimizar los recursos y capacidades de las organizaciones que aprenden (Núñez & Estrada, 2023).
Un Plan de Acción para Fortalecer la GC en su Organización
Como parte de su investigación, Núñez & Estrada (2023) proponen un plan de acción concreto para fortalecer la gestión del conocimiento y el aprendizaje organizacional. Estas son algunas de las acciones clave, adaptables a cualquier contexto corporativo:
-
Capacitación continua: Realizar una preparación y actualización sistemática del equipo encargado de la gestión del conocimiento.
-
Acceso a la información: Mejorar el acceso a documentos clave para todos los colaboradores que lo necesiten.
-
Compartir buenas prácticas: Desarrollar foros de debate y eventos donde se socialice el conocimiento entre pares. Esto mejora la competitividad y la capacidad de innovar.
-
Fomentar la investigación: Promover la realización de estudios y la divulgación de los resultados alcanzados por los miembros de la organización.
-
Desarrollar habilidades blandas: Fortalecer la capacidad comunicativa, el uso de la tecnología y la ética profesional.
-
Implementar vigilancia tecnológica: Utilizar esta práctica para identificar oportunidades y amenazas, capturar nuevos conocimientos y contribuir a la toma de decisiones.
-
Control y mejora: Establecer sistemas para controlar el grado de cumplimiento de los procesos de GC y así poder implementar mejoras oportunas.
El principal desafío al que se enfrentan las organizaciones hoy es cómo transformar el conocimiento individual en un legado intelectual colectivo que optimice la toma de decisiones y el logro de metas (Núñez & Estrada, 2023).
La gestión del conocimiento ha demostrado ser un elemento crucial para lograr la mejora continua, la innovación y la creación de valor (Núñez & Estrada, 2023). Implementar una estrategia sólida de GC no es una opción, sino una necesidad para cualquier organización que aspire a ser inteligente, competitiva y preparada para los retos del futuro.
¿Qué ganan las instituciones?
Cuando la GC convierte el conocimiento individual en capital intelectual colectivo, aumentan la trazabilidad del aprendizaje, la calidad y la capacidad de innovar. En educación, esto se traduce en mejores decisiones, competencias científicas más tempranas y resultados sostenibles. (López, Sentí, Argilagos, Antonieta, & Michelena, 2021; Estrada & González, 2021; Echeverri, Lozada, & Arias, 2018).
Referencias
Hernández-Luque, E., Estrada-Senti, V., & Keeling-Alvarez, M. (2018). Perspectivas y desafíos de la gestión del conocimiento y la competencia investigativa en la educación del posgrado. UCE Ciencia Revista de postgrado, 6(1).
López, L. M., Senti, V. E., Argilagos, C. S., Antonieta, M., & Michelena, A. (2021). Estrategia de gestión del conocimiento para los servicios farmacéuticos cubanos (Vol. 54, Número 2).
Núñez, É., & Estrada, V. (2023). La gestión del conocimiento organizacional como aspecto esencial en los procesos de calidad en las organizaciones que aprenden. UCE Ciencia. Revista de postgrado, 11(1).


